Mitos cortos

Mitos teogonicos

El nacimiento de atenea. Se dice que al pasar los meces la cabeza de Zeus crecía tanto día a día que llegaba a tener un tamaño monstruoso. Gracias al crecimiento de su cabeza le provocaba un dolor insoportable, cada que le daba el dolor daba de gritos, gritos tan fuertes que se escuchaban por todos lados, tanto que llegaron a escucharse hasta donde se ubicaba el dios Hefestos.
Se dice también que Hefestos al escuchar los gritos, suspendió sus tareas y salió apresurado, cojeando con la intención de llegar con Zeus, gracias a su sordera por su trabajo de martillazos, es que pudo acercarse hasta donde se encontraba.
Al llegar vio a su padre en un estado tan grabe y la hinchazón de su cabeza ,al verlo sostuvo el hacha entre sus brazos, con dirección a la cabeza de su padre, cuándo por fin agarro valor, le dio con el hacha a aquella singularidad separando la hinchazón monstruosa y la cabeza.
Y de ahí fue como surgió poderosa la divina atenea.
Siendo así no surgió como una criatura lactante si no como una diosa plenamente desarrollada que adornaba su cuerpo con una túnica Blanca. Los dioses y las diosas que se encontraban cerca del bosque se dieron cuenta del nacimiento gracias a los gritos de Zeus y al gran perfume de la nueva diosa.