Mitos cortos

Mito colombiano

El mito del hombre caimán es uno de los relatos más populares de la cultura tradicional de Colombia, cuenta la historia que en El plato, Magdalena existía un hombre al que le gustaba espiar a las mujeres mientras se bañaban en el rio, tanto era su deseo de poder mirarlas sin que lo descubran que fue a pedirle a un poderoso brujo una pócima para transformarse en caimán, de esta manera podría ir por el rio mirando a las jovencitas sin ser visto ni levantar sospecha alguna. El brujo le dio a este hombre dos frascos, una poción que lo volvería caimán y otro con el antídoto que lo volvería nuevamente hombre, le pidió entonces a un amigo que lo acompañara en su aventura, se echó encima el liquido para convertirse en lagarto y se transformó de inmediato, su amigo al ver esto se horrorizó, dejó caer el otro frasco y este se rompió y derramo en el suelo, no sin antes salpicar unas gotas al hombre convertido, entonces este quedo transformado en un ser mitad caimán, mitad hombre. Dicen que desde ese día navega por los ríos asustando a las mujeres que se bañan allí y a las lavanderas.